
Pasemos a segundo plano los temas picantes que trata la serie: alcohol, cigarrillos y drogas en la adolescencia, con una madre que le mete los cuernos al padre, y lesbianismo, eje principal de Sugar Rush. Aparte de todo esto, ¡es una serie para no perderse! Porque tiene una fotografía hermosa, fuera de lo común para una serie de tv, unas actuaciones espectaculares y los mejores juegos de miradas (que son una constante en los capítulos) que recuerdo.
Si uno deja de lado el detalle de que las protagonistas son dos chicas, la historia es un clásico: alguien enamorado/a de su mejor amiga/o y la otra/el otro no lo sabe. Pero ¿qué pasa cuando sos una lesbiana virgen enamorada de tu mejor amiga? Y a eso, sumale todo el cóctel que pedí que se olvidaran en el párrafo. El resultado: una comedia inglesa de esas que me encantan, pero a la que, más que condimentar con Sugar, le tiraron un frasco de Pepper.
Ya no sé si la siguen pasando en I-sat o qué, para ya saben dónde se consiguen las dos primeras temporadas.




Finalmente, a España llega el canal Sony. Gratuito, por Televisión Digital Terrestre.
Yo no tengo parabólica acá, así que me tengo que conformar con lo que dan por aire (incluida la TDT).
Ya me empezaré a poner al día con algunas series.
;)