Un rápido balance. Primero, lo malo.
El pibe que estaba atrás mío no dejaba de patearme y sacudirme el asiento. Odio que hagan eso. La próxima vez, si veo que se sienta otra vez atrás mío, me cambio de asiento.
El señor que estaba butaca por medio a la mía, no paraba de resoplar. Parecía un superado de todo (en la otra reunión me pasó lo mismo con otro señor, más grande, qué garrón).
La clase por momentos se convertía en un cine club, y eso no me gustó nada de nada. Me dio la impresión que estaban tratando de demostrar cuánto sabía cada uno de cine. ¡Qué ganas de matarlos a todos! Si sabés tanto, ¿necesitás ir a clases? Igual, habrán sido unas 15, 20 personas que se metían a fanfarronear. El resto, o hacía buenas acotaciones o se callaba.
Lo bueno.
Metí la pata como la mejor al no decir bien dónde terminaban los actos. Jaja, no importa, ¡nadie lo dijo bien! Pero sí marqué exactamente un punto importante, que resultaba ser la mitad de la película (no por la duración, claro). Lo que sí, entonces, mi suposición pasó a ser "la del grupo de María Paula", dijo el profesor. Que la luz esté baja en la sala me ayuda a que no se vea si me pongo colorada. Y creo que ahora el resto de la clase sabe que el profesor me conoce. O sea, si no se habían dado cuenta hasta ese momento, a partir de ahí empezó a preguntar los nombres de cada uno que hablaba... pero a mí no me lo había preguntado :-)
Antes de esto, sí dije algo bien, cuál era el objetivo del protagonista. A propósito, vimos Sueños de un seductor, con Woody Allen y Diane Keaton (y no es DE Woody Allen, como pensaba). Pero bueno, ahí me enteré que hay dos objetivos (en general, en las buenas películas) de entrada: el del argumento (que va cambiando a medida que pasa la película), y el de la historia (que es el que se mantiene hasta el final, y es el que yo mencioné en voz alta). El de la historia es intrínseco al personaje, y eso no se puede cambiar, hay que ser fiel al personaje. El argumento puede cambiar, puede ser más o menos fuerte, pero la historia no. Para empezar a escribir un guión, hay que tener la historia, el personaje principal definido. El argumento se puede ir viendo sobre la marcha, pero no al revés.
Esto me vino a refrescar algunas cosas que aprendí hace... sí, más de 10 años. El tema del objetivo del personaje resumido en una frase, y que hay que aferrarse a eso. Pero no sé si alguna vez vi lo del argumento, la diferencia que hay entre las dos cosas.
Hoy empiezo las clases con AB. Contó alguien que fue el lunes que fue muy interesante. Y me enteré que es mejor que no lleve la laptop (damn it), porque la profesora quiere que escribamos a mano para después pasarnos las hojas (¡la laptop también se puede pasar de mano en mano!), aunque, eso sí, despues de años de no escribir cosas largas a mano, no sé cómo voy a hacer para escribir durante 40 minutos... Ya veré cómo termino hoy.
Gracias por leer, ¡y hasta mañana!
P.D.: algo que me olvidé de contar... aparecieron MZ, AF, MC y C? (que son editor y director, director, productora y editor de 100 Bares, la productora de Campanella) y se sentaron en la última fila... ¿Habrán ido esta sola vez, o vendrán de oyentes todo el semestre? Es que la productora queda a unas 5 cuadras de donde se dan las clases...
P.D.2: el que resoplaba al lado mío, mencionó las películas de James Bond, y Campanella dijo que no le gustaban, excepto ésa... la que... la primera donde actúa el último James Bond... ¡Casino Royale!, le grité. Es que también es la única película de James Bond que me gusta a mí :-D




Mi directora preferida! Allá va!
SW2